Hay algunas personas que dicen que no necesitamos a la Virgen María. Podemos ir directamente a Cristo. Es cierto, pero hoy contemplamos a la Madre de Jesús ya en el cielo con su hijo. El vínculo entre madre e hijo es muy fuerte. Pensandolo bien hay una sola cosa que puede romperlo - el pecado, nada más. Pero no existe pecado entre Jesús y su madre. Nada de resentimento, rencores, flojeras, maltratos. Y ni una gotita de orgullo, de soberbia. Entre ellos hay una perfecta humilidad. Entonces la madre adora a su Hijo Divino. Y el Hijo siempre escucha a su madre.
Especialmente hoy tenemos necesidad de la intercesión de María. Vivimos en una sociedad que favorece a los fuertes, a los ricos. Muchas veces no protege a los más vulnerables y debiles. Sobre todos vemos que no da protección legal a los niños no nacidos. El aborto es una tentación constante. Sabemos que hay personas que deben de estar con nosotros en este momento - pero fueron abortados, asesinados en el vientre de su mamá. Hay una campaña especialmente en contra de los niños hispanos. Los hispanos somos quizás diez por ciento de la población de este pais - pero de todos los niños abortados, unos viente por ciento o más son hispanos. Tenemos que rezar por nuestros jóvenes - ir constante a la Virgen María.
Probablemente han escuchado de lugares donde hay imagenes de la Virgen que llora. En muchos casos no pueden explicar las lagrimas. Pero sabemos que nuestra madre María llora por los pecados de sus hijos - especialmente el gran pecado del aborto. No debemos echar toda la culpa a los jóvenes. A veces nosotros los mayores no hemos escuchado con compasión a nuestros hijos. Tienen miedo de nuestra condena. Pero la única cosa que quiere hacer la Virgen María es abrazar a su hijo y protegerlo de los ataques de Satanás.
Hay un canto lindo que debemos tener en el corazón hoy día:
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