19 de mayo de 1996 White Center

Hace 50 años el británico Edmund Hillary fue el primer hombre de subir el monte más alto del mundo, Mount Everest. Naturalmente hubo una celebración grande en Londres, Inglaterra. Es como todos los ingleses estuvieronn con este hijo de Inglaterra al subir el Monte Everest.

Edmund Hillary puede ser un imagen para nosotros en esta fiesta de la ascención. Cristo también sube hoy a un lugar donde ningun hombre ha ido ante de él. Y lleva a nosotros con él no solamente como simbolo, sino en realidad.

hay una comparación más que podemos sacar del ejemplo de Edmund Hillary. A pesar de ser ingles él se identificó con los nepaleses, la gente del pais donde se encuentra el Monte Everest. Admiró la valentía de sus guias nepaleses. Y vió como lucharon para sobrevivir las familias de aquel lugar frío. Estableció una fundación para ayudar a los nepaleses. En el aniversario de su conquista del monte no fue a Londres, sino se quedo en Nepal.  

Y de igual modo Jesús en su ascención al cielo no se alejó de nosotros. Se identificó más profundamente. El mismo les dijo a sus discípulos: Es necesario para Uds. que yo vaya al Padre. 

Al asumir nuestra carne humana y nacer un hombre como nosotros, jesús aceptó las limitaciones de nuestra condición humana. Y la limitación más obvia es lo que llamamos el tiempo y el espacio. por ejemplo yo no puedo estar en Holy Family y Cristo Rey al mismo tiempo. tengo que escoger. Y quizás estoy pensando que a las nueve esta noche estaré en Camano con mi mamá y mi hermano. Pero no puedo saltar a las nueve. Tengo que pasar por las tres, las cuatro, las cinco, etcetera. Fue igual con Jesús cuando caminó sobre la tierra. Pero ahora con su ascención es distinta. El puede estar presente a tí y a mí en el mismo momento con la misma intensidad. 

antes de subir al cielo Jesús les dijo a los apostoles. Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Y les dio una indicación de la forma de su presencia. Vayan y enseñen a todas las naciones, bautizandolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. 

Tengo que decir que estoy contento que el obispo me ha asignado como administrador de esta parroquia de Holy Family. Por mucho motivos. Pero uno es que casi somos los campeones de bautismos. Tenemos muchos niños y muchos bautismos en esta parroquia. Jesús comenzó su ministerio público con su propio bautismo y antes de subir al cielo les dio el orden a sus apostoles, hacer díscipulos, bautizandolos. Obviamente este sacramente es fondamental a nuestra relación con jesús, nuestra salvación. 

Podemos dar gracias que hay tantos bautismos aquí en Holy Family, pero al mismo tiempo reconocer que muchos papás que no cumplen con su deber de bautizar a sus hijos. En 1994 por ejemplo hubo 134 bautismos en esta parroquía, 130 niños y 4 adultos. En mi parroquia en el Perú bautizamos 980 personas en un año. Pues, no creo que tendremos tantos aquí, pero nosotros podemos hacer la pregunta sencilla a los papás jóvenes: ¿Han bautizado a su hijo? 

Claro que no queremos solamente bautizar. Porque Jesús nos dice  enseñen y bauticen. Queremos enseñar a los papás. Bautizaremos sus hijos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. ¿Los papás saben hacer la señal de la cruz y como enseñarla a sus hijos? ¿Y los diez mandamientos? ¿Y como rezar con sus hijos?  

Los estudios de la transmisión de la fe han comprobado la importancia de los papás. Sí la mamá puede hacer mucho, pero ¿sabes quien es lo más importante? El papá. De hecho si la mamá quiere que sus hijos crezcan con la práctica de la fe lo más importante es el ejemplo del papá. Si el papá va a la misa hay mayor probabilidad que los hijos practicarán su fe católica. Pero la persona que tiene más influencia con el papá es sus esposa. Creo que la lección para las mamás es obvia. Si quieres que tu hijo sea buen católico, use tu influencia con su papá. Yo sé que a veces esto no es posible, pero siempre hay que hacer el esfuerzo que los hijos honren a su papá. el mandamiento básico para nuestra vida aquí enla tierra es el cuarto, Honrarás a tu padre y tu madre. 

Quizás al hablar de la responsibilidad de los papás en bautizar y educar a sus hijos hemos ido un poco lejos de la ascencion. Pero no creo. Celebramos el día en que Jesús tomó su trono a la derecha de Dios Padre. Como dijo San Agustín, donde está la cabeza también está el cuerpo. La finalidad de la ascención es estar en el cielo junto con Jesús. Y la forma de estar con él es el sacramento del bautismo y la vida de fe.