···Mercedes López Carril···

 

El árbol binario

Programación en C++

Yo tengo una profesora

Listas enlazadas

El árbol de búsqueda

Fundamentos de programación

Implantación de una LAN

Mi Red de Area Local

La rama informática

Si yo fuera tutor...

Protocolos TCP/IP

Paquete IP

Cinco de Junio

El liderazgo

Evaluación final

 

EL ARBOL BINARIO

Ya brotan los frutos tiernos
que engendró mi alma en invierno,
ya comienzo a delirar,
a sentirme en el infierno
donde se quema el eterno
tiempo muerto y por matar.

Ya brotan las tiernas ramas
de esta ciencia tan profana
que solo sabe ordenar
que programe para Juana,
que enrede a Paco en sus tramas,
que a Jose le abra ventanas...
que vea Manolo las ganas
que tengo de trabajar.

Ya brota el árbol binario,
viejo, sabio, milenario,
que planté para soñar,
en un terreno no agrario:
un disco duro y precario
que se ha de formatear.

Ya brotan en mi memoria
los recuerdos de una historia
que a veces quiero olvidar,
porque me llenan de euforia
prometiéndome una gloria
que yo no puedo alcanzar.


PROGRAMACIÓN EN C++

Si yo pudiera programar mi corazón,
empezaría con el dolor constante a cero,
después haría una llamada a una función
que le enviara un decimal a la razón
y retornara la fracción como un entero.

Si yo pudiera programar mi corazón,
no encerraría entre llaves lo que quiero,
le pasaría un argumento a la emoción
cuyo valor fuera esa oscura indirección
donde se guarda la expresión que tanto espero.

Si yo pudiera programar mi corazón,
declararía mi amor con un puntero
y le daría a mi alma una instrucción:
que no se hundiera si tras la compilación
tanto algoritmo la llevara al agujero.

 

YO TENGO UNA PROFESORA

Yo tengo una profesora
que enseña y hace programas,
que tiene largas melenas,
que tiene fuego en las venas
y aún no se tiñe las canas.

Yo tengo una profesora,
medio felina y humana,
que se prepara los temas,
que es divertida y amena...
pero hay quien no tiene ganas.

Yo tengo una profesora
que hace magia gitana:
que te ejecuta las penas,
que te compila y ordena
las alegrías cotidianas.

Yo tengo una profesora
cuyos ojos son ventanas,
donde se asoma Jimena
con traje de lunas llenas
y de estrellitas mundanas.

Yo tengo una profesora,
punto y com, llamada JUANA.

 



LISTAS ENLAZADAS


Antes que nada se define una estructura:
un proyecto de amor y de ternura,
que ocupará la inmensidad del corazón
cuando en el cuerpo comience la función...
ésa que encierra entre llaves la cordura.

Después se busca en la memoria una extensión,
algún lugar donde quedara la basura:
aquellos versos apagados, sin pasión,
aquellos brotes de alegría y emoción
que no encontraron más que tierra y sepultura.

Si no se puede, al menos se procura,
poner a cero ese lugar sin dilación
y hacer que apunte a alguna zona algo más pura,
por ver si un día surgiera una razón
para enlazarse de una forma ya segura.

Quizás la vida ya estudió programación
y sepa más que tú y que yo de esta locura;
quizás la muerte no sea más que otra función,
cuyo argumento es enviar la dirección
donde gobierna la paz, sin ataduras.

Quizás mi alma no sea más que una ilusión,
quizás mi sueño sea un mientras que aún perdura,
quizás mi mente tenga alguna condición
para que siempre se repita una expresión,
ésta que trae a colación la asignatura.

Cuando yo muera vendrá la compilación,
y acabará con el proceso que hoy me cura;
terminará con esta cruel inspiración
que hace constante este dolor sin remisión,
que comenzó cuando me atrajo la escritura.

 

 

EL ÁRBOL DE BUSQUEDA

 

No sé qué buscan mis ramas,
hurgando en los sentimientos
de una raíz tan temprana...
como si el dolor que siento
obedeciera a un programa.

No sé qué busca esta llama
iluminando mi mente
con su luz noche y mañana...
si ya tengo descendientes,
padres, hermano y hermana.

No sé qué voz me reclama,
ni con qué procedimientos
me desaloja y me inflama,
me inserta y borra elementos,
me recorre y me desrama.

No sé qué hoja inhumana,
tan vil como trascendente,
tan esencial como vana,
me dice, siendo consciente,
que mi alma no está sana.

No sé el tallo lo que trama,
si tiene o no fundamentos
que justifiquen mi drama...
Sólo se que el firmamento
no encuentra nunca a quien ama.


 

FUNDAMENTOS DE PROGRAMACION


Una barra y otra barra.
Para que evalúes mi drama,
voy a escribirte el poema
que resume mi programa:
el que libera mis penas
y el que también las amarra.

La almohadilla de mi cama
incluye una librería
que sólo entiende mi mente...
que interpreta lo que siente
mi corazón cuando ama.
Escrita en código fuente,
inaccesible a la gente
que en esta ciencia es profana:
<poesía punto hache>...
¡que alguien venga y le tache
el trozo en que dice noche
y ponga tarde o mañana!

Se vislumbra una estructura:
struct Datos, de amargura,
que termina en punto y coma,
cual si fuera una instrucción;
que encierra en un cuarto oscuro,
con dos llaves y un seguro,
una parte de un entero,
un carácter que no quiero,
y la sombra de un puntero
que contendrá sólo ceros,
o basura, o desazón.

En mi triste cabecera
sólo existe el prototipo
de aquella absurda función
que, a la llamada del grito
de un cuerpo que todo espera:
rozar las altas esferas
del dolor y la pasión...
devuelve la nada entera,
como si la nada fuera
un exceso de ilusión.


En la función principal
reina el caos y el desconcierto;
hay un proceso mental,
sin principio ni final,
en el que no hay bien ni mal
y lo más falso es lo cierto.

Catearé programación,
aunque vaya a suficiencia
y al final me apruebe Juana.
Tengo infinitos errores,
que no se arreglan con ganas:
mis listas, torpes y vanas,
se quedan sin expresión,
mis árboles no dan flores,
se me enredan las cadenas,
se me cruzan los vectores...


No hay que negar la evidencia,
tengo un mal en la conciencia:
alguien que ignoro, señores,
puso en ella una sentencia
que sólo dice que llore.



IMPLANTACIÓN DE UNA LAN

Preciso un controlador
que domine mi tarjeta,
que le hable al procesador,
ése que enreda mi amor
y me transforma en poeta.

Necesito una estación
que no sea la primavera,
que aguante la aplicación
que inventó mi corazón
para que el alma se viera.

Quiero que un fiel servidor
me brinde ciertos ficheros:
que me ofrezcan el olor
de aquel limonero en flor
cuya amargura yo espero.

Deseo acceder al recurso
local de mi propia mente:
he de salvar este curso
con poemas o discursos,
de manera transparente.

Mi alma está siempre sola,
aunque ande con mucha gente;
por eso me pongo en cola:
para entrar en la consola
de algún remoto cliente.



 

MI RED DE AREA LOCAL

Si construyera una Red de Área Local,
colocaría un servidor que diera acceso
a todo aquel que, por sentirse bien o mal,
quisiera entrar para enredarse en mi universo.

Le pediría al usuario una señal:
que en vez de INTRO pulsara RETROCESO
y se adentrara en ese mundo virtual
en donde habitan los bits que son perversos.

Cada estación ocuparía todo el canal,
nadie podría interrumpir ningún proceso:
desde el comienzo de la trama hasta el final
sólo un testigo podría estar inmerso.

Si hubiera un pulso que no fuese digital,
modularía su afán con un exceso;
respondería de una forma lineal,
en tiempo real y con el ánimo disperso.

Mas si esta red resultara tan mental
que requiriera de un espacio más expreso,
actuaría de una manera radical:
me bebería el caudal y haría un verso.

 

LA RAMA INFORMATICA


Para que yo no me tuerza,
me han colocado un tutor,
hasta que adquiera mi fuerza.

Además de profesor,
tiene infinitas destrezas:
va de ingeniero y señor,
de albañil y constructor,
de empresario emprendedor,
de carpintero mayor...
y va del odio al amor
con soltura y ligereza.

A mí me infringe dolor,
porque no tengo corteza,
porque me ve en la maleza
tras de un triste ordenador,
intentando unir sus piezas.

Me dedico a la limpieza
porque es mi naturaleza,
mas poseo otro valor
que me da más entereza:
soy hija de un soñador,
de un árbol trabajador
que un día perdió la cabeza.

Yo quiero ser Superior,
y Administrar la riqueza
que hay en la rama que empieza
ya a brotar con otra flor.
Ésta, que lleva el olor
y el fragor de la belleza,
es para el duro tutor
que, siendo mi educador,
no tutela esta labor
que es fruto de mis tristezas.

 

SI YO FUERA TUTOR ...


Si yo fuera tutor de cierta rama,
secundaria del árbol de las ciencias,
que aún no supiera de Redes ni de tramas,
de Operativos Sistemas, ni Programas...
empezaría despertando su conciencia
iluminando con mi luz su triste llama.

Si yo fuera tutor de quien reclama
que alguien con canas le transmita su experiencia,
y su saber, con más paciencia que con ganas...
comenzaría abriendo puertos y ventanas
y emprendería esta labor que es la docencia
levantando a la pereza de la cama.

Si yo fuera tutor de alguien que ama
llegar al límite total de su dolencia
para encontrarse cara a cara con su drama...
le drenaría todos los bits del datagrama,
ése que lleva el amargor de la existencia,
para intentar hacer su vida más liviana.

Si yo fuera tutor de algo que emana,
como una flor, de la abundancia y la carencia,
en una tierra baldía de cosas vanas,
y no fuera ni José ni fuera Juana...
le aliviaría el dolor de su inocencia
ofreciéndole del árbol mis manzanas.




PROTOCOLOS TCP/IP


Si en vez de tres tristes tramas
yo le quisiera enviar
a otra red todo un programa
¿cómo se haría ese transporte?
¿Habría un enlace en la puerta?
¿Habría un IP en la ventana?
¿Debería tal vez gritar
por si alguien ya lo reclama?
¿Tendría que abrir los puertos?
¿Tendría que aumentar las ganas?
¿Tendría quizás que observar
si mi memoria está sana?
¿Me pedirían Paco y Juana
mi tarjeta o pasaporte
antes de dejarme entrar?
¿Conservaría yo este porte
de poeta de cosas vanas
después de desconectar?...

No es que el asunto me importe
pero es que, tras tanto estudiar,
se me activó ese resorte
que me hace andar por las ramas
de esta ciencia y delirar.


PAQUETE IP

Voy a dejar un paquete,
porque hoy es su cumpleaños,
en la Red, a mi tutor,
ése que tanto se mete,
sin querer hacerles daño,
con sus alumnos en flor.

Envuelto en papel de seda
y lacrado, como antaño,
para el triste soñador,
ése que tanto se enreda
con pensamientos extraños
y sentimientos de honor.

Con lazo de terciopelo,
sacado del mejor paño,
para el joven profesor
que no quiere ser abuelo,
pues piensa que con los años
se va perdiendo esplendor.

Lleva un fichero encriptado,
que no es ni verdad, ni engaño,
ni es frescura, ni es calor...
que es un poema olvidado,
de pequeño y gran tamaño,
que dormía en mi interior.

 

CINCO DE JUNIO

Por fin ha llegado el día
y no tengo más regalo
para Paco, mi tutor,
que esta humilde poesía,
que no es una sinfonia
ni tampoco es una flor;
que es sólo una melodía:
do si re fa sol...la mía,
para que llore y se ría,
para que goce el dolor
de sufrir con alegría
la cruz de hacerse mayor
pensando que no es tan malo
dar en el alma unos palos...
siempre que sea por amor.

EL LIDERAZGO

Cuando el equipo de trabajo no trabaje,
cuando gobierne la desgana y la apatía
cuando el valor desfallezca o se relaje,
cuando el conjunto haya perdido la alegría
y no haya luz ni color en el paisaje...
quizás un líder pueda ser la solución;
un guía que traiga la energía como equipaje,
un pedagogo que despierte la ilusión,
un instructor que sepa mucho de brebajes,
que defina y que comprenda al personaje
y a cada uno le prepare su poción;
que tenga el don de la palabra y el lenguaje
y en su lenguaje no utilice nunca el DON.

Cuando el equipo de trabajo colabore,
que haga un derroche de respeto y cortesía;
que no sancione, que corrija los errores:
que no tenga como meta la sanción;
que a cada cual le reconozca su valía,
que haga que el vago del trabajo se enamore,
que el perezoso indiferente entre en acción,
que el protestón transforme el genio en simpatía,
que el voluntario nunca pierda la ilusión,
que el insolente quiera estar en compañía,
que aquel que sea impuntual no se demore,
que el receloso vuelva a ser quien más confía,
que el indeciso solo vea una opción,
que el temeroso deje a un lado sus temores,
que el soñador no se despierte con el día,
que todo el mundo manifieste su opinión...
y sepa al fin incentivar los sinsabores,
dando a la mente una razón caliente y fría
y un sentimiento templado al corazón.

Cuando el equipo de trabajo ya trabaje,
que haga que otros hereden su función,
para que nunca se pierda su mensaje,
para que pueda transmitirse ese coraje
que da un empuje sin ser un empujón.

 

EVALUACIÓN FINAL


¡Muy ricas esas manzanas!

Las del Puerto de Manolo,
muy accesibles y sanas,
tiernas, de gran corazón...
tras su larga digestión,
me dejaron la ilusión
de trabajarme un mañana.

Las del huerto de Carrasco
me las tragué sin pelar
y, aunque no me dieron asco,
en alguna que otra ocasión
fue tan grande el atracón
que tuve más de un atasco.

Las de la finca de Paco,
muy sabrosas y maduras
y, aunque ninguna fue vana,
me supieron a tristeza,
a pereza, y a desgana.

Y, lo tengo que admitir,
si hubiera de repetir,
repetiría las de Juana,
porque tenían el sabor
y el olor a carne humana.

¡Disfruté con el banquete,
mas no he saciado mis ganas!

 

2002