La
visión que tienen en general los trabajadores de
su jefe es que ordenan, mandan, deciden, dicen lo
que se debe hacer, imponen criterios, distribuyen
el trabajo, controlan y supervisan las
tareas.
La
preocupación de los directivos y mando debería
estar centrada en crear una imagen tal, que sus
subordinados lo catalogaran como un colaborador
más, orientador, escucha de su gente, generador de
confianza; aceptado naturalmente por el grupo,
buen comunicador persona que apoye y ayude, que
transmite seguridad.
El
mando que es líder trabaja para ser aceptado por
su carisma y su servicio a un equipo que compra
ayuda y orientación para cumplir con las metas
prefijadas que se han negociado
previamente.
El
líder es el respaldo del equipo, el que potencia a
las personas para que se desarrollen sus
inquietudes, iniciativas y creatividad. Fomenta la
responsabilidad, el espíritu de equipo, el
desarrollo personal, y, especialmente, es el
artesano de la creación de un espíritu de
pertenencia que une a los colaboradores para
decidir las medidas a tomar.
Lamentablemente la respuesta es no. Hay un
doble problema insalvable pero sí indispensable de
tomar en cuenta. El primero es cultural y puede
solventarse con un entrenamiento adecuado, no
piensen los directivos que con un seminario de 15
o 20 horas sus mandos se convertirán en líderes
pero al igual que cualquier estudio o carrera con
método, sistema, entrenamiento y tiempo, las
personas pueden aprender y poner en práctica con
eficacia los principios del liderazgo.
El
segundo es actitudinal, un poco más complicado
pero no de imposible solución. Muchos seminarios
deberían contemplar el cambio de aptitudes dentro
de sus objetivos, permitir a las personas
conocerse, analizar el origen de su carácter,
temperamento y relaciones, para poder tomar
decisiones de cambio que le ayuden a una
convivencia más armoniosa, satisfactoria para así,
sana en lo personal y en las
relaciones.
Hay
líderes naturales; las personas buscan líderes que
lo representen, que orienten y apoyen; también es
posible aprender hacerlo. ¿Le gustaría a Ud. Ser
reconocido como un líder de su equipo? Si su
respuesta es sí le felicito. Póngase en marcha que
el tiempo apremia y la supervivencia de la
organización y de su cargo está en
juego.
DEFINICIÓN DE LIDERAZGO
Rallph
M. Stogdill, en su resumen de teorías e
investigación del liderazgo, señala que "existen
casi tantas definiciones del liderazgo como
personas que han tratado de definir el concepto.
Aquí, se entenderá el liderazgo gerencial como el
proceso de dirigir las actividades laborales de
los miembros de un grupo y de influir en ellas.
Esta definición tiene cuatro implicaciones
importantes.
En
primer término, el liderazgo involucra a otras
personas; a los empleados o seguidores. Los
miembros del grupo; dada su voluntad para aceptar
las órdenes del líder, ayudan a definir la
posición del líder y permiten que transcurra el
proceso del liderazgo; sino hubiera a quien
mandar, las cualidades del liderazgo serían
irrelevante.
En
segundo el liderazgo entraña una distribución
desigual del poder entre los líderes y los
miembros del grupo. Los miembros del grupo no
carecen de poder; pueden dar forma, y de hecho lo
hacen, a las actividades del grupo de distintas
maneras. Sin embargo, por regla general, el líder
tendrá más poder.
El
tercer aspecto del liderazgo es la capacidad para
usar las diferentes formas del poder para influir
en la conducta de los seguidores, de diferentes
maneras. De hecho algunos líderes han influido en
los soldados para que mataran y algunos líderes
han influido en los empleados para que hicieran
sacrificios personales para provecho de la
compañía. El poder para influir nos lleva al
cuarto aspecto del liderazgo.
El
cuarto aspecto es una combinación de los tres
primeros, pero reconoce que el liderazgo es
cuestión de valores. James MC Gregor Burns
argumenta que el líder que para por alto los
componentes morales del liderazgo pasará a la
historia como un malandrín o algo peor. El
liderazgo moral se refiere a los valores y
requiere que se ofrezca a los seguidores
suficiente información sobre las alternativas para
que, cuando llegue el momento de responder a la
propuesta del liderazgo de un líder, puedan elegir
con inteligencia.
Cabe
señalar que aunque el liderazgo guarda una gran
relación con las actividades administrativas y el
primero es muy importante para la segunda, el
concepto de liderazgo no es igual al de
administración. Warren Bennis, al escribir sobre
el liderazgo, a efecto de exagerar la diferencia,
ha dicho que la mayor parte de las organizaciones
están sobreadministradas y sublidereadas. Una
persona quizás sea un gerente eficaz ( buen
planificador y administrador ) justo y organizado,
pero carente de las habilidades del líder para
motivar. Otras personas tal vez sean líder
eficaces – con habilidad para desatar el
entusiasmo y la devolución --, pero carente de las
habilidades administrativas para canalizar la
energía que desatan en otros. Ante los desafíos
del compromiso dinámico del mundo actual de las
organizaciones, muchas de ellas están apreciando
más a los gerentes que también tiene habilidades
de líderes.
IMPORTANCIA DEL LIDERAZGO
- Es importante por ser la capacidad de un
jefe para guiar y dirigir.
- Una organización puede tener una
planeación adecuada, control y procedimiento de
organización y no sobrevivir a la falta de un
líder apropiado.
- Es vital para la supervivencia de
cualquier negocio u organización.
- Por lo contrario, muchas organizaciones
con una planeación deficiente y malas técnicas
de organización y control han sobrevivido debido
a la presencia de un liderazgo dinámico.
TENDENCIAS DEL LIDERAZGO
A
medida que cambian las condiciones y las
personas, cambian los estilos de liderazgo.
Actualmente la gente busca nuevos tipos de líder
que le ayuden a lograr sus metas. Históricamente
han existido cinco edades del liderazgo (y
actualmente estamos en un periodo de transición
hacia la sexta). Ellas
son:
1.- Edad del liderazgo de
conquista.
Durante este período la principal amenaza
era la conquista. La gente buscaba el jefe
omnipotente; el mandatario despótico y dominante
que prometiera a la gente seguridad a cambio de
su lealtad y sus
impuestos.
2.- Edad del liderazgo
comercial.
A
comienzo de la edad industrial, la seguridad ya
no era la función principal de liderazgo la
gente empezaba a buscar aquellos que pudieran
indicarle como levantar su nivel de
vida.
3.- Edad del liderazgo de
organización.
Se
elevaron los estándares de vida y eran más
fáciles de alcanzar. La gente comenzó a buscar
un sitio a donde "pertenecer". La medida del
liderazgo se convirtió en la capacidad de
organizarse.
4.- Edad del liderazgo e
innovación.
A
medida que se incrementa la tasa de innovación,
con frecuencia los productos y métodos se
volvían obsoletos antes de salir de la junta de
planeación. Los líderes del momento eran
aquellos que eran extremadamente innovadores y
podían manejar los problemas de la creciente
celeridad de la
obsolencia.
5.-
Edad del liderazgo de la
información.
Las
tres últimas edades se han desarrollado
extremadamente rápido (empezó en la década del
20). Se ha hecho evidente que en ninguna
compañía puede sobrevivir sin líderes que
entiendan o sepan como se maneja la información.
El líder moderno de la información es aquella
persona que mejor la procesa, aquella que la
interpreta más inteligentemente y la utiliza en
la forma más moderna y
creativa.
6.- Liderazgo en la "Nueva
Edad".
Las
características del liderazgo que describiremos,
han permanecido casi constante durante todo el
siglo pasado. Pero con la mayor honestidad, no
podemos predecir qué habilidades especiales van
ha necesitar nuestros líderes en el futuro.
Podemos hacer solo conjeturas probables. Los
líderes necesitan saber como se utilizan las
nuevas tecnologías, van ha necesitar saber como
pensar para poder analizar y sintetizar
eficazmente la información que están recibiendo,
a pesar de la nueva tecnología, su dedicación
debe seguir enfocada en el individuo. Sabrán que
los líderes dirigen gente, no cosas, números o
proyectos. Tendrán que ser capaces de
suministrar la que la gente quiera con el fin de
motivar a quienes están dirigiendo. Tendrán que
desarrolla su capacidad de escuchar para
describir lo que la gente desea. Y tendrán que
desarrollar su capacidad de proyectar, tanto a
corto como a largo plazo, para conservar un
margen de competencia. |