
EXPEDIENTE Nº 3:
LA EXPERIENCIA MIRANDE (2007):
Incluso unos meses después, resulta difícil poner por escrito lo que significó esta experiencia para nosotros. Llegamos desde Barcelona al Festival Country de la Mirande para conocer a nuestras admiradas estrellas de Dallas y, por supuesto, disfrutar de la hermosa campiña francesa y de la compañía.
Era viernes 13, pero aquello no nos asustó lo más mínimo. Subimos al autocar a primera hora de la mañana y llegamos a Toulouse con una hora de retraso. Gracias a nuestros amabilísimos amigos franceses del Dallas 2002 Forum, que tuvieron la paciencia de esperarnos, llegamos por fin a la Mirande a última hora de la tarde.

(Foto superior: nuestros queridos amigos francés y canadiense, respectivamente, Pierrot "Cam" and Gab)
Nuestro primer encuentro con los Ewing se dio en la entrada al pueblo, al ver un gran cartel anunciando el evento. Todo el mundo estaba contento y era muy hospitalario. Conocimos a los demás fans de Dallas, que también nos ayudaron a sentirnos cómodos. El pueblo era pintoresco y, de un modo algo extraño, parecía americano. Pero tuvimos que marcharnos temprano porque habíamos venido en un largo viaje en autocar.

El sábado por la mañana hicimos nuestro propio descubrimiento de la Miranda, e incluso encontramos un buen restaurante nada caro. Teníamos muchas dudas sobre la Reunión de Dallas: ¿Nos podían firmar cualquier cosa o sólo la foto que vendían en el Festival? ¿Y sobre la cena, qué? Mi amigo Mauricio y yo habíamos hecho una reserva con otros fans franceses de Dallas para cenar en el mismo lugar que los actores.¿Podía ser verdad?
Así que nos dirigimos al mismo recinto del Festival y conseguimos respuestas a casi todas nuestras preguntas. El lugar era una combinación de Rodeo y Barbacoa, hablando en términos de Dallas. Había muchos puestos de comida y bebida, grandes fotos de los actores, el lugar donde cenaríamos aquella noche, etc. Averiguamos que la firma de autógrafos estaba programada para las 8 de la tarde, así que teníamos un par de horas antes para hacer cola (aunque no era realmente necesario).
Después de comer y de hacer la siesta, volvimos al Festival y compramos nuestras fotos del reparto de Dallas. Entonces, tuvimos que esperar bajo el sol de la tarde de un día muy caluroso, aunque había llovido días antes allí. Debo decir que mi amigo esperó allí más tiempo que yo, para ser justo, y le doy las gracias...
A eso de las ocho y diez, la gente estaba ya nerviosa porque el puesto de los autógrafos estaba en el lateral del escenario de conciertos, y no teníamos apenas visión de las estrellas que iban llegando. Yo vi primero los brillantes ojos azules de Steve Kanaly, y luego al delgado Patrick Duffy, tal como estaría Bobby unos años después. Luego entraron Larry, Charlene y Linda…Alguien empezó a hablar y luego a cantar. Los fans estábamos ansiosos de conocer a nuestros ídolos…
No sé si cantaron Charlene o su hija Cherish, pero lo hicieron muy bien, y casi a las ocho y media, empezaron a salir guardaespaldas en camiseta roja. Finalmente, llegaron al “stand”, y todos los fans aplaudimos y gritamos, llamando a los actores a veces por sus nombres verdaderos, a veces por los de sus personajes.
Y el quinteto se sentó “delante de nosotros...”. En realidad, había una barra metálica separadora entre “ellos” y “nosotros”, incluso cuando nos firmaban la foto. Allí estaban Linda, Steve, Patrick, Charlene y Larry, no por último menos importante. ¿Cómo describir un momento tan emocionante? Yo quería conectar de alguna manera con ellos y no sólo decirles “gracias”, así que…
…Finalmente llegamos ante la presencia de Linda. Le dije que veníamos de España y estábamos muy contentos de conocerla, y la invitamos a venir ya que ella era la única actriz del reparto original que no había estado en España. Con un gesto gracioso, Linda se echó atrás y, hablando por detrás de Steve, le dijo a Patrick: “¿Has estado en España?”. Fue tan emocionante que ni pude oír su respuesta. Entonces le dijimos a Linda que pensábamos que era fantástica y seguimos con Steve…

Linda tenía un aspecto radiante y ninguna foto podía hacerle justicia (y menos las que nosotros hicimos). Parecía salida del pasado, como de la Etapa-Sueño, y llevaba un sombrero tejano y un vestido marrón. Su sonrisa brillante, sus modales amables y dulces y, como hubiera dicho JR, ¡¡aquellos ojos!!
Steve y Patrick estaban mucho más ocupados firmando y hablando entre ellos, o al menos eso me pareció. Y entonces, me encontré delante de Charlene: le hablé también de España, y de su visita cuando Cherish era un bebé. Recordaba todo aquello, pues poco después, había tenido una vista con el Papa en Roma (bueno, usé aquello para hacerla recordar, aunque no era necesario: posee una gran memoria). Luego le di las gracias y dije “vuelve, te echamos de menos”…Ella también estaba estupenda, llena de energía y muy alegre…
Al final, me encontré cara a cara con el “Maestro”: Larry Hagman. La persona a cargo de la seguridad era muy insistente y yo me puse algo nervioso, así que le di las gracias a Larry y le dije: “A sus pies, Amo”. Crucé mis brazos e hice el gesto de “Mi Bella Genio”, y Larry reparó en él y sonrió, levantando el dedo. Fue una forma de decirle lo agradecidos que estábamos y no sólo por Dallas, sino también por toda su carrera. Por aquel entonces, yo volaba en mi alfombra en dirección desconocida…
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