María, Arca de la Alianza

(Cuarto Domingo de Adviento, Año C)

Uno de los misterios de la Biblia es el Arca de la Alianza. Mencionada más de 200 veces en el Antiguo Testamento (y dos veces en el Nuevo) no sabemos donde está ahora o si todavía existe. Sin embargo, como vamos a descubrir en el evangio de hoy (Lucas 1:39-45), hay una Nueva Arca que es mucho más importante.

El Arca era un cofre de madera y oro que contenía tres cosas: los diez mandamiento, el maná y el bastón del sacerdote Aaron. Para los israelitas era la mera presencia de Yavé, tan sagrada que tuvieron que cargarla con palos para no tocarla. Si alguien lo tocara, inmediatamente moriría (2 Samuel 6:7).

Cuando el Arca era en camino a Jerusalén, sucedieron tres cosas que relacionan con el evangelio de hoy - la Visitation:

1. David en reverencia a Dios preguntó: "Quien soy yo para que el Arca de Yavé me visitara?" (2 Sam 6:9)

2. El Arca se quedó tres meses en un pueblo de Judea, cerca de Jerusalen, trayendo bendiciones para la casa de Obededom. (v. 11)

3. Cuando el Arca llegó a Jerusalén, David brincó con alegría, danzando ante ella. (v.14)

En el evangelio de este domingo, Isabel dice a María, "Quien soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme?" Llena del Espíritu Santo, le dice a María que el niño saltó con gozo en su seno. Y la Virgen se quedó tres meses con su prima antes de regresar a su propria casa.

¿Estos paralelos son puras coincidencias? Los Padres de la Iglesia no lo pensaban. Ellos reconcieron a la Virgen María como la verdadera Arca de la Alianza. Por ejemplo San Atanasio dijo, "O, Virgen María, tu eres el Arca, el cofre de oro que contiene la verdadera maná, es decir, la carne en que reside la divinidad."

Al final de la Biblia, San Juan tiene una visión celestial del Arca. (Rev. 11:19) En el versículo siguiente descubrimos quien realmente es el Arca: "Una mujer vestida del sol, con la luna a sus pies."

Así podemos entender que el Arca era un signo - sombra de una realidad que viene. Es como una foto que representa algo real. Tengo en mi cuarto unas fotos de una niña de tres años. Es la hija de mi sobrina. La quiero mucho y varias veces durante el día, miro a las fotos y rezó por ella. Pero si mi nietita entrara mi cuarto, no voy a mirar a las fotos, miraría a ella. No necesito la imagen porque la persona está presente.

El Arca de la Alianza ha desaparecido de la historia. A pesar de diferentes teorias, no sabemos que pasa con ella. Pero no importa mucho, porque ahora tenemos la realidad, la persona representada por el cofre.

Sobre uno de nuestros altares tenemos el retrato de la "mujer vestida del sol, con la luna a sus pies." Es la Virgen María, Nuestra Señora de Guadalupe.

Este domingo, tan cerca a la Navidad, enfocamos en ella con el Niño Dios dentro de su vientre. Y como en la letanía de la Virgen rezamos, "Arca de la Alianza, Ruega por nosotros."

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De los Archivos:

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