EL AUTOR

La ambientación
Parece evidente que los parajes en los que Hellboy se dedica a desfacer entuertos se encuentran profusamente nutridos de arquitecturas medievales, ornamentos religiosos y críptas góticas donde la presencía de ancestrales críaturas sobrecogedoras no resulta nada extraña. En otras palabras, el ambiente general de los cómics de Hellboy se halla impregnado con un sinfín de lobregos detalles que dotan a la serie de un indisimulado carácter macabro, girando todo el conjunto en torno a este concepto.

Podemos aceptar lo macabro como aquello "relacionado con cadáveres o despojos materiales de la muerte" y que por lo tanto resulta "repelente o terrorífico". Aunque el temor a la muerte es universal y no conoce límites cronológicos se puede afirmar que lo macabro como fuente de inspiración literaria e iconográfica es genuinamente bajomedieval. Este es un dato que no escapa a las páginas de Hellboy ya que la iconografía medieval tiene un gran protagonismo en la serie.

 
Los grabados de Albrecht Dürer son una gran inspiracion para Mignola.

Otro referente que podemos encontrar en los relatos de Hellboy se encuentra en la novela gótica del s. XVIII cuya estela seguiría un siglo más tarde el romanticismo clásico que con su culto por el exotismo y su admiración por la Edad Media puso en marcha una corriente de autores que se recreaban en ese gusto por los ambientes necrófilos y mágicos. Mignola bebe de esas fuentes y de las de autores posteriores como W. Blake, E.A. Poe, H.P. Lovecraft (y en menor medida R.E. Howard), de cuyos relatos introduce con cierta frecuencía citas o parrafos para enriquecer sus argumentos.

Sin embargo en todo este amasijo de ruínas, cráneos, deidades oscuras y sombras también se abren rendijas para que entre algo de luz. Unos pequeños rayos que Mignola deja introducirse en forma de humor. El propio autor reconoce como "constantemente me encuentro a mí mismo ante escenas en las cuales me digo 'Uhmm, esto discurre demasiado serio. Debo aligerarlo.'". Así que otro punto interesante de la serie, considerando lo bien trabajados que están los aspectos oscuros del cómic, es el humor.

Así pues, los adoquines macabros y góticos con los que Mignola a edificado este universo se unen a la perfección mediante un humor sutil que hace las veces de argamasa, creando de esta manera esa ambientación que lejos de resultar repulsiva o repelente tanto nos encandila a los seguidores de la serie.

Volver al prólogo