LOS PERSONAJES
Aparte de los creados por su imaginación, Mignola ha fundamentado la elaboración de gran parte de los personajes que aparecen en la serie en los mitos clásicos de la mitología, el folklore o la literatura como los vampiros, los zombis, los hombres lobo, o los fantasmas.

A continuación aparecen algunos personajes salidos de esos variopintos relatos.


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Galeria 4
Vampiros
Vârcolac
Hombres lobo
Demonios
Monstruos varios














VAMPIROS

El vampiro, creado por la fantasía popular, es una de las supersticiones más arraigadas, especialmente en los países balcánicos. Puede ser un espectro o un cadáver que vuelve al mundo para privar de la vida a los seres humanos, succionándoles la sangre. A menudo es un individuo que en vida fue un malvado y que se supone que su alma ésta condenada. El vampiro, muy influido por la tradición cristiana de la posesión, se vincula directamente a las representaciones de la muerte y la vida de ultratumba.

El origen de esta leyenda parece ser un intento de dar explicación por parte de pueblos incultos a un cierto tipo de enfermedades como la anemia perniciosa o la epilepsia, lo que les llevó a suponer que existian espíritus o vampiros que privaban a estos enfermos de la sangre, motor de la vida. A pesar de que fue en Transilvania y los Cárpatos donde estas leyendas tuvieron mayor arraigo, se han encontrado creencias análogas en diversas regiones de Asía, Polinesia, Melanesia, etc., y en otros pueblos antiguos, los primitivos egipcios y los escandinavos, por ejemplo.
Siempre según la leyenda, el vampiro realiza sus ataques de noche y al amanecer vuelve a la tumba; para acabar con él es necesario exhumar su cuerpo, que se halla incorrupto y por cuyas venas circula la sangre de sus victimas, y clavarle una estaca de madera en el corazón, o bien dejarlo que se seque al sol, o incinerarlo. Estas prácticas se llevaron a cabo durante los ss. XVII y XVIII en Rumania, Bulgaria, Grecia y China.
Vlad Tepes
Este aristocrata rumano
del s. XV inspiró al escritor irlandés Bram Stoker para crear el personaje de su novela Drácula.

Esta superstición tuvo una gran fortuna literaria, Byron, Hoffman, Gauthier, Le Fanu y especialmente Bram Stoker (Drácula, 1897) dieron entrada en su obra a este tema legendario, y que ha sido, además, uno de los constantes del cine de horror de todas las épocas.

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VÂRCOLAC

Entre los distintos tipos de vampiros que se dan en las
tradiciones rumanas el vârcolac es aquel que engulle a
la luna o el sol durante los eclipses.

Tiene origenes diversos; algunos dicen que se trata de las almas de niños
no bautizados o de niños nacidos de padres no casados, malditos por Dios y transformados en vârcolac. Otros dicen que se originan siempre que alguien, mientras está haciendo gachas de maíz, pone el cazo en el fuego, o bien, barriendo la casa cuando llega el ocaso, echa el polvo en dirección al sol. Aún hay otros que dicen que el origen de los vârcolac proviene del aire del cielo cuando las mujeres hilan de noche, especialmente a medianoche, sin velas, y sobre todo si lanzan hechizos con la fibra que hilan. Por eso nunca es aconsejable hilar a la luz de la luna, puesto que los vârcolac suben al cielo y devoran al sol y a la luna. Se cogen del hilo, que se convierte en un camino para ellos. Mientras el hilo no se rompa, los vârcolac tienen poder para ir donde deseen. Atacan a los cuerpos celestes, muerden a la luna, de forma que ésta aparece cubierta de sangre, o continuán mordiéndola hasta que no queda nada de ella. Pero si el hilo se rompe, su poder se desvanece y se dirigen a alguna otra parte del cielo.
¿Cómo es posible entonces que la luna vuelva tras un eclipse, si ha sido devorada? Algunos dicen que, puesto que en realidad la luna es más fuerte que los vârcolac, éstos pueden sólo morderla, pero al fin la luna sale vencedora, ya que el mundo moriría si la luna fuese realmente engullida.

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HOMBRES LOBO

La transformación del hombre en animal es un motivo cultural universal, en el que queda reflejada la inquietud del hombre ante la "diversidad" fundamental de su ser frente a la naturaleza.

Esa "otra cosa", por lo común sentida como represión temible e inquietante, en que el hombre puede convertirse, ha adquirido muy a menudo el carácter de una transformación zoantrópica: el ser humano se convertiría en animal como consecuencia de un castigo divino o una maldición religiosa; o bien, como resultado de la ira o de algún otro furor que le privaría de razón, el hombre se vería arrastrado a un estadio primitivo, animalesco.

En el ambito de la cultura europea, el hombre lobo (junto al vampiro) es la representación más acabada y constante de este motivo de las culturas populares. El lobo (antiguo competidor del hombre en la lucha por la supervivencia) y su correlato, el licántropo, están ligados a los mitos del nacimiento y de la culpa original, y al culto a la luna y los desordenes a ella asociados (por ejemplo la epilepsia).

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Probablemente
el padre
de Hellboy.






Ualac,
primo de
Hellboy.

DEMONIOS

Los demonios que recrea Mignola en las páginas de Hellboy se inspiran en los que aparecen en la religión zoroástrica y que tienen nombres tan llamativos como Astaroth, Haborym, Adramelech, etc., aunque también podemos encontrar ciertas similitudes con antiguas imágenes de monstruos que aparecen en las tradiciones celtas (por ejemplo con Cernuno, llamado el Dios Cornudo).

En Pandemonium, capital del Infierno, consideran la desaparición de Hellboy un gran contratiempo puesto que el muchachote debería convertirse con el tiempo en uno de los generales que comandarían las hordas demoniacas en la batalla final contra las fuerzas del Cielo.

El infierno donde moran estos demonios, se sostiene en una superestructura de castas y rangos muy similar al concepto de infierno descrito en la Edad Media, fundado en una base estrictamente feudal. A pesar de que los vínculos de lealtad y confianza no son demasiado de fiar en una región infernal donde cada demonio va a lo suyo, la estructura que más se repite es la de Señor-criado que tan bien conocian los barones teutónicos.

Esta superestructura demoníaca y diablesca, que sitúa el Infierno a una gran distancia de las Puertas del Cielo, es una invención cristiana relativamente reciente. A pesar de que el concepto de los demonios monstruosos y los diablos macabros no se creara enteramente en la Edad Media, los autores de esta época consiguieron ir embelleciendo la idea hasta que quedó bien poco de las imágenes judías primigenias. La oscura conciencia colectiva de la Europa medieval constituyó un extraordinario campo abonado a la imaginación. Fue una época de magia y de renovado interés por los misterios de la alquimia, la Cábala y los campos del saber que más tarde se convertirían en las protociencias. En un medio semejante, ángeles y demonios eran invocados por los fieles o por los seguidores del diablo. Se abrían los secretos pentáculos para revelar legiones escalofriantes de ángeles y demonios del oscuro subconsciente colectivo, arrojadas hacia cielos majestuosos y encumbrados, y también hacia abismos monstruosos.

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MONSTRUOS VARIOS

En esta última sección, y a modo de corolario, se presenta una pequeña variedad de monstruosidades con las que Hellboy suele tratar habitualmente cuando realiza su trabajo.


Ranas-vampiro

A pesar de su rídiculo nombre estos seres con aspecto
de anfibío han puesto a Hellboy en más de un apuro.
Son el resultado de la transmutación que sufre una desdichada víctima humana mediante arcanos sortilegios elaborados por el monje Rasputín para utilizarlos como
fieles sirvientes.
  
Existe una relación evidente entre las ranas-vampiro de Mignola y Los Profundos que aparecen en "Los mitos
de Cthulhu"
del escritor H.P. Lovecraft.

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Criaturas gigantes

A menudo Hellboy se ve envuelto en trifulcas con enormes monstruosidades. A veces obedecen su existencia a encarnaciones de dioses tenebrosos y oscuros, otras veces son el resultado de experimentos genéticos incontrolados y en ocasiones se trata del producto de las ensoñaciones del propio Hellboy. A continuación un botón de muestra:



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Fantasmas, zombis y aparecidos

Las páginas de los cómics de Hellboy estan plagadas de este tipo de manifestaciones fantasmales y suelen adquirir las más diversas apariencias, desde los típicos cadáveres andantes descarnados hasta la más amable presencia eterea. Muchas veces no actuan en contra de nuestro personaje, sino más bien al contrario. Incluso a llegado a compartir aventura con alguno de ellos, como es el caso de Ghost, personaje fantasmal de la editorial Dark Horse.

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